Te perdí… me busqué

lluvia cristal

Te perdí en verano pero te busqué en invierno, en días de tormenta, de lluvia y viento, de aguaceros interminables y olor a tierra mojada. Te busqué en días sombríos y tardes blancas, custodiando nuestra ventana, deseando que la lluvia trajera consigo las lágrimas que olvidaste derramar en tu partida. En ocasiones hasta creí leer en el espejo un ‘lo siento’ perfilado por el agua que venía a morir en la cristalera que tantas veces reflejó nuestras sonrisas. Pero eran mis lágrimas y no las tuyas, y era en mi rostro donde aquel perdón se había dibujado y aquello que mis ojos veían era tan solo el reflejo de mi arrepentimiento, llorando desconsolado para ser leído por ti. Te busqué tras las nubes, traspasándolas con la mirada, pues tu orgullo te impedía dar la cara y te empeñabas en seguir oculta tras ellas. Te busqué en la noche, en mi lecho, en mis sueños… hasta que finalmente lo entendí, ¿cómo encontrar aquello que no desea ser hallado? ¿Cómo seguir buscando si eres tú el que vaga perdido? Quizá haya llegado el momento de comenzar otra búsqueda … y tal vez solo así, al encontrarme, pueda reemprender lo que atrás dejé.
Te perdí en verano… y ahí es donde empezaré a buscarme.